Esta obra tiene la característica de ser el nexo entre "Nidos" y "MINIMO".
El cuco es un ave que deposita un solo huevo en el nido de otra ave, es un ave parásita. Tras la eclosión de los huevos el cuco recién nacido se deshace, o bien de los huevos si no han eclosionado, o bien de los pequeños polluelos de la especie parasitada. Los padres alimentan al polluelo impostor hasta que crece a más del doble de su tamaño, momento en que finalmente el cuco se va.
Esta obra está compuesta esctructuralmente de un cubo y una esfera. La esfera conceptualmente representa al huevo del ave cuco. Tiene un tamaño considerablemente mayor al cubo de base que la sostiene (en relación a los hábitos de esta ave) y está trabajada técnicamente con superposición y pulido de varias capas de papel de diversos colores y tipos.
El cubo hace referencia a lo oscuro de la obra. Sus caras aluden a las caras de la Caja de Lemarchand. Esta caja es un rompecabezas de ficción que aparece en las historias de terror de Clive Barker, funcionaba como un dispositivo místico/mecánico que actuaba como una puerta (o como una clave de una puerta) a otra dimensión o plano de la existencia.
El cubo está forrado en papel dorado y tiene aplicado en cada cara un diseño calado en papel negro, evocando estilísticamente las cajas laqueadas de los rompecabezas de la antigua china.
 

 

 

 

  detalles      
Cuco, 2010, técnicas en papel, 22 x 13 x 13 cm.