Esta obra está relacionada directamente con Tabla Pitagórica; tanto en su formulación como estudio de la teoría del color, como en su estructura formal basada en una retícula de ortogonales.
Cita al famoso Cubo de Rubik (cubo mágico), rompecabezas mecánico inventado por el escultor y profesor de arquitectura húngaro Ernö Rubik.
Cubo de Rubik tiene seis caras subdivididas en nueve casilleros de color. Los casilleros de los vértices donde se juntan tres caras del cubo, representan tríadas de color que responden a sendas teorías del color: color luz, síntesis aditiva (azul, rojo y verde) y color pigmento, síntesis sustractiva (cian, magenta y amarillo). En cada cara del cubo, el casillero que se encuentra en el medio de cada fila de casilleros, representa el color intermedio entre las tonalidades de los dos casilleros de los extremos.
El cubo se halla colocado sobre uno de sus vértices y rota sobre su propio eje. Se encuentra sobre una base cuadrada cubierta por un papel espejado que refleja los casilleros no visibles.

 

 

 

 

detalles      
Cubo de Rubik, 2010, técnicas en papel, 12 x 10 x 10 cm.